La foto de mi perfil es una piedra que forma parte del empedrado del casco histórico de mi ciudad. Alguien la pinta de rojo cada vez que se gasta la pintura.
Un día me encontré una mierda pisada en forma de corazón. Desde entonces, como si de una señal divina se tratase, me dedico a fotografiar cualquier cosa que se parezca a un corazón y compartir con el mundo que el amor está en todas partes.
viernes, 16 de febrero de 2018
miércoles, 14 de febrero de 2018
Cena romántica
Hoy es el día de san Valentín. En mi casa no lo celebramos nunca, pero como me he encontrado este bonito nugget, igual lo pongo de cena.
jueves, 8 de febrero de 2018
¡Hola!
Todo comenzó un día de mierda.
Los días de mierda tienen muchas cosas buenas. Sobre todo para quienes tenemos ciertas aptitudes artísticas.
No pretendo compararme, pero, ¿alguien cree que Oscar Wilde, Gloria Fuertes o Quentin Tarantino habrían llegado a donde están, si no hubieran tenido días de mierda?
Pues eso mismo. Aquel día de mierda, salí de mi casa lamentándome de mi mierda de suerte. Pero justo al salir, delante de mi puerta, me encontré un excremento canino. No era una caca vulgar, de ésas que proliferan en nuestros barrios gracias a los dueños guarros y asquerosos que se olvidan las bolsas de caca, no. Era un caca pisada y aplastada de tal forma que, en su apachurramiento aleatorio, había adquirido la forma de un corazón perfecto.
Era una metáfora en sí misma, un meme, una expresi´on artística insuperable, salvo, quizás, por la esperpéntica obra de Yoko Ono:
"El amor es una mierda".
Mi d´ia de mierda se llenó de inspiración, y decidí fotografiar cualquier cosa que se pareciese a un corazón, y demostrar así que el amor está en todas partes.
Hasta en las mierdas.
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